La nueva bodega de Igneus se inauguró justo antes de la vendimia del 2004. El diseño de la bodega, con numerosos depósitos pequeños, nos permite fermentar cada parcela por separado. De esta forma, siempre podemos elegir el momento de la vendimia según el punto óptimo de maduración. Dado que tenemos viñas en diferentes poblaciones y altitudes, el punto óptimo de maduración de la misma variedad en diversas parcelas difícilmente coincide. Del mismo modo, nos permite vinificar cada parcela en función de sus características específicas.

Todos los trasiegos se realizan por gravedad, evitando así el uso de bombas. Incluso los remontes diarios que se efectúan a lo largo de las maceraciones se llevan a cabo sin bombeos. Se decanta el vino en un contenedor de acero inoxidable colocado debajo del depósito y, con la ayuda de un toro, se vierte el vino por encima de las pieles, en la parte superior de la tina. Las maceraciones de vino tinto se realizan mediante una técnica llamada “sombrero sumergido”. De este modo, el sombrero de pieles y pulpa se mantiene debajo del nivel del vino, favoreciendo la extracción.

Después de la fermentación, los vinos están listos para empezar su crianza en barrica, hecho que otorga los diferentes nombres a nuestros vinos: En los tintos FA206 y FA112. FA significa Fusta Allier (“madera de Allier”), indicando el bosque de procedencia de nuestras barricas. Los números se refieren a la edad de la barrica y al tiempo de crianza. Así, pues, 112 se refiere a las barricas nuevas, con una crianza mínima de 12 meses. Y 206 se refiere a barricas de segundo año y pasa un mínimo de 6 meses en crianza.

Desde la cosecha 2016 iniciamos un cambio progresivo en los nombres de los vinos. La línea RENÉIXER con el blanco y el tinto sustituyen a los antiguos BARRANC. En la cosecha 2018 el FA104 recoge el nombre originario de los mapas mas antiguos de la zona donde nace el vino LA CAPELLETA Vi de Vila de Gratallops 2018.

En el caso del Costers de l’Ermita – el vino de más alto nivel sólo producido en añadas excepcionales -, el vino realiza la fermentación maloláctica en barrica, donde, además, pasará entre 12 y 15 meses de crianza, según la añada. Todos los vinos se embotellan sin clarificar y con sólo una ligera filtración antes del embotellado, para mantener al máximo sus características naturales.

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